
Francamente, el trabajo de David Wilson para este videoclip de Moray McLaren no deja mucho en pie.
La belleza mecánica de los antiguos juegos ópticos que prefiguraron el cine es perfectamente utilizada aquí, pero no sólo en términos de motion graphics, sino también en la puesta en escena de ese concepto (tan presente en el bunraku y en numerosas formas de representación teatral) de que es preciso, mental y sensorialmente, volver invisibles o activas en segundo plano cosas que son tremendamente evidentes.
El zoomout en este increíblemente bello video muestra hasta que punto el dispositivo juega su parte.
Imprescindible chequear el making of y los discos ilustrados.
Gracias Giorgio por esta joya.
2 comments:
dios. mio. q. q.
zarpado
Publicar un comentario