lunes, julio 12, 2010

2001 Odisea en el Espacio, Neoplasticismo y otros


A pesar de que a esta fantástica película de Stanley Kubrick le sobran aristas para ser analizadas, vamos a concentrarnos en dos temas que atañen al ejercicio actual: el uso del color y la iluminación.
Con respecto al primero, es evidente cómo el director toma varios recursos practicados por el Neoplasticismo a principio del siglo pasado. La (casi) restricción de la paleta a colores primarios (rojo, azul, amarillo), el protagonismo del blanco y negro, en menor medida los grises, y la tendencia a usar el color puro, casi plano.
El director sin embargo logra un estilo propio, que enriquece los recursos mencionados gracias a la manipulacion inteligente y finamente estudiada de las posibilidades de iluminación artificial. Por esto es importante prestar atención a las diversas fuentes de luz, con sus variantes de color, filtros, intensidades, tamaños, direcciones, formatos (podemos encontrar desde luces puntuales como las de un velador, pasando por las de las pantallas o artefactos tecnológicos, o iluminacion ambiental atípica, generada por pisos o techos que funcionan como fuente de luz, hasta recámaras completamente teñidas de color).
El otro factor que logra dejar de lado el extremo purismo neoplasticista y que es de gran importancia para nuestro ejercicio es la forma en que se utilizan los materiales que reciben y reflejan la luz y el color. Prestando especial atención a este asunto, podremos abtener resultados mucho mas fructiferos al momento de analizar la película.
Una vez entendida esta complejización que hace Kubrick del modelo neoplasticista, podemos empezar a cruzar su trabajo con el de otro tipo de artistas, más recientes y vinculados con otras resoluciones técnicas, como Sol Lewit o Dan Flavin.