
En sintonía con el post precendente, un documental que alguna vez se vió en NatGeo.
Hacia 1950, Japón, desvastado por la guerra, luchaba por reconstruir sus ciudades y su industria, pero también por preservar y perpetuar su legado cultural; fue entonces que su Gobierno decidió elevar a la categoría de Tesoros Vivientes (algo asi como "monumentos de la humadidad" ) a unas pocas decenas de artistas y artesanos que llevaban a cabo antiguas disciplinas que la guerra y el siglo XIX habían puesto en peligro de extinción.
El film ilustra a un alfarero, un marionetista de bunraku, un Kaji (maestro forjador de katanas), un actor de kabuki, un fabricante de papel, uno de campanas de bronce, una ejecutante y maestra de Koto, una tejedora que tiñe al índigo y un maestro artesano de muñecas shiso.
Muchísimas cosas para reflexionar, en múltiples planos.
Primero, la longevidad de varios de estos artistas vs. el concepto "clase pasiva"...
Luego, y después de verlo por enésima vez, la sensación de que, de algún modo, todos están haciendo la misma cosa.
Y por último, una reflexión sobre el verdadero alcance del reconocimento: el título oficial es "Poseedores de bienes culturales relevantes e intangibles", lo que habla a las claras de que el foco está puesto no tanto en el resultado como en el proceso.
"Living Treasures of Japan"; NG, 1981
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